Educación Vial
"La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo"
Educacion vial y escuela.
miércoles, 28 de octubre de 2015
Tipos de accidentes de tráfico
Sólo puede hablarse de accidente involuntario cuando se alude a la parte pasiva de la acción, es decir, a quien se involucra en un accidente de tránsito sin poder evitarlo. Porque, salvo la intervención de la naturaleza, gran parte de los accidentes son predecibles y evitables. Un porcentaje menor de ellos se debe a fallas de fabricación de vehículos, lo cual no excluye atribuirles un "error humano consciente". Posteriores investigaciones de estos "incidentes" han corroborado esta afirmación.Los accidentes de tráfico tienen diferentes escalas de gravedad, el más grave se considera aquel del que resultan víctimas mortales, bajando la escala de gravedad cuando hay heridos graves, heridos leves, y el que origina daños materiales a los vehículos afectados.
Siempre hay una causa desencadenante que produce un accidente, que se puede agravar de forma considerable si por él resultan afectadas otras personas, además de la persona que lo desencadena. Asimismo, un accidente puede verse agravado si no se ha hecho uso adecuado de los medios preventivos que no lo evitan pero reducirían su gravedad. Por ejemplo, no llevar ajustado el cinturón de seguridad o no llevar puesto el casco si se conduce una motocicleta.
Los accidentes de tráfico suelen ocurrir principalmente por los siguientes factores:
- Factor humano: Los factores humanos son la causa del mayor
porcentaje de accidentes de tránsito. Pueden convertirse en agravantes a
la culpabilidad del conductor causante, según la legislación de tránsito de cada país.
- Conducir bajo los efectos del alcohol (mayor causalidad de accidentes), medicinas y estupefacientes.
- Realizar maniobras imprudentes y de omisión por parte del conductor.
- Efectuar adelantamientos en lugares prohibidos (Choque frontal muy grave).
- Desobedecer las señales de tránsito, por ejemplo pasar un semáforo con luz roja o no detenerse frente a una señal de alto.
- Circular por el carril contrario (en una curva o en un cambio de rasante).
- Conducir a exceso de velocidad (produciendo vuelcos, salida del automóvil de la carretera, derrapes).
- Usar inadecuadamente las luces del vehículo, especialmente en la noche.
- Condiciones no aptas de salud física y mental/emocional del conductor o del peatón (ceguera, daltonismo, sordera, etc.).
- Peatones que cruzan por lugares inadecuados, juegan en carreteras, lanzan objetos resbaladizos al carril de circulación (aceites, piedras).
- Inexperiencia del conductor al volante.
- Fatiga del conductor como producto de la apnea o falta de sueño.
- Factor mecánico:
- Vehículo en condiciones no adecuadas para su operación (sistemas averiados de frenos, dirección o suspensión).
- Mantenimiento inadecuado del vehículo.
- Factor climatológico y otros:
- Niebla, humedad, derrumbes, zonas inestables, hundimientos.
- Semáforo que funciona incorrectamente.
- Condiciones de la vía (grietas, huecos, obstáculos sin señalización)
lunes, 26 de octubre de 2015
COMO USAR CON SEGURIDAD EL GPS
Una de las
distracciones más comunes en la carretera, causante de un elevado número
de accidentes de tráfico, es el uso de dispositivos GPS en marcha. Te recordamos que además de ser una práctica peligrosa, está prohibido, y te damos algunas recomendaciones para utilizar el GPS con seguridad.
Muchos son los conductores que en los últimos años se han visto multados
por manipular el GPS en marcha. No es sólo una práctica extremadamente
peligrosa, sino que según la normativa vigente (Real Decreto 1428/2003, artículo 18, apartado 1) está considerado como una distracción –falta grave.
El conductor no debe quitar en ningún caso la vista de la carretera, y
menos para manipular un dispositivo como el móvil o el GPS.
En cifras, manejar un GPS mientras se conduce se traduce en:
- Multiplica por cuatro el riesgo de accidente.
- En el 75% de los conductores, disminuye el control del coche mientras se maneja el GPS.
- El 50% de las señales no se perciben.
- La distancia de seguridad aumenta hasta los 80 metros con el vehículo que nos precede.
- La velocidad disminuye hasta en un 15%. Esto puede resultar peligroso si se convierte en una velocidad anormalmente reducida para el resto de conductores.
Muy pocos usuarios se leen las instrucciones de este tipo de
dispositivos antes de usarlos, por lo que: ni leen las recomendaciones
sobre seguridad vial que incluye la gran mayoría, ni se conocen todas
las funciones disponibles de este tipo de dispositivo.
Nuestras recomendaciones para utilizar un GPS de forma segura:
- Planificar la ruta antes de ponerse en marcha.
- Situar el dispositivo de forma que no obstaculice la visión: izquierda o derecha, debajo del retrovisor.
- Anclarlo firmemente con el mecanismo del fabricante. No llevarlo suelto en el salpicadero o en el asiento del copiloto.
- No situarlo donde haya un airbag.
- Preferiblemente, usar las indicaciones por voz.
- Bloquear su uso cuando se está en marcha.
VIAJAR CON NIÑOS.
¿Cuál es la mejor forma de viajar con niños?
Llegan las vacaciones escolares y con ellas, un gran número de
desplazamientos en coche. Pero, por desconocimiento o por desgana, mucha
gente aún no lleva a sus hijos de la forma más segura. Para intentar
remediarlo, hemos recogido algunos consejos e ideas útiles para viajar
con niños. Padres y madres: ¡tomad buena nota! Y los docentes, no dejéis
pasar la oportunidad de trasladar estas recomendaciones en vuestros
centros.
- Los niños son impacientes y su impaciencia puede ser contagiosa, lo que no es nada bueno para la conducción. Así que intenta que los pequeños suban al coche cuando esté todo listo: la puesta a punto del vehículo hecha, el maletero cargado y el trayecto planeado.
- Al planear ese trayecto, intenta evitar las horas punta y los días de más desplazamientos. Si nos libramos del atasco, el viaje será más agradable para todos. También puedes calcular tu ruta y consultar las incidencias antes de salir.
- También es importante tener en cuenta las rutinas de sueño y comidas de los más pequeños. A muchos conductores les gusta viajar de noche, pero en realidad los niños no descansan bien en el coche y es mejor evitar los desplazamientos nocturnos (que además son más peligrosos, al estar reducida la visibilidad).
- Está bien llevar en el coche bebida y algo de comida por si acaso, pero eso no te exime de parar a descansar, cada tres horas como mínimo. Tanto al conductor como a los niños les vendrá bien estirar las piernas.
- En las paradas, nunca dejes al niño solo dentro del coche, da igual que esté despierto o dormido.
- Contra el aburrimiento, imaginación y tecnología. Puedes recurrir a las canciones y los juegos más tradicionales, con un giro hacia la seguridad vial: por ejemplo, un “veo veo” centrado en las señales de tráfico, en el que se puede describir la señal para adivinar el significado o viceversa. Pero igualmente puedes echar mano de aparatos de DVD portátiles o tabletas, en las que los niños también pueden aprender educación vial con nuestra aplicación disponibles para Android.
- Y lo más importante de todo, sin duda: usa un sistema de retención infantil adecuado a la altura y al peso de tu hijo o hija y sujétalo a tu vehículo siguiendo las instrucciones del fabricante. La ley española obliga a ello hasta que el niño alcance los 135 cm, aunque hay asientos homologados hasta los 150 cm (y no debemos tener ninguna prisa en prescindir de ellos). Recuerda que, mientras la silla lo permita, es preferible que los niños viajen de espaldas a la marcha del vehículo. Y si solo viajamos con uno, el sitio más seguro para él es el asiento trasero central.
- No olvides que, aunque no vayan contigo, la responsabilidad legal de velar por la seguridad de los hijos siempre es de los padres. Así que si los niños viajan con los abuelos, con los tíos o con amigos, debes asegurarte también de que lo hacen de una forma segura.
SMARTPHONE Y PEATONES.
El smartphone se ha convertido en una herramienta cotidiana de nuestras vidas.
Esto ha cambiado numerosos aspectos de nuestra vida. La comunicación
con los demás, la realización de tareas cotidianas o incluso la manera
de ver el mundo han cambiado debido a esta pequeña pantalla. Estas
operaciones, realizadas anteriormente de una manera manual, actualmente
pueden convertirse en un riesgo cuando recorremos las calles de nuestra
ciudad.
Desde una perspectiva “usuario-peatón” hay que cuestionarnos si realmente utilizamos este aparato de una manera correcta. La utilización del móvil puede provocar despistes aumentando exponencialmente los accidentes de peatones.
Cuando cruces por la calle, deja el móvil.
El hecho de cruzar por un paso de peatones puede convertirse en una acción peligrosa si no se realiza de una forma correcta. Por
esta misma razón hay que tener en cuenta una serie de pautas al cruzar
la vía. Hay que recordar que solamente se debe hacer por las zonas
habilitadas para peatones y mirar siempre a ambos lados de la carretera,
además de no aislarnos del entorno con el uso del móvil y auriculares.
Esto último puede hacer que perdamos la perspectiva del lugar de donde
nos encontremos y no detectar posibles situaciones de peligro que se
puedan dar.
Enviar mensajes de texto, el uso de auriculares, acceder a las redes
sociales, realizar fotografías o vídeos son algunas de las distracciones
más frecuentes que sufrimos como peatones al utilizar el móvil. Estas
acciones se han convertido en una práctica habitual en nuestro día a
día, sin embargo, hacerlo por la calle, mientras caminamos, entraña
algunos riesgos de los que no somos suficientemente conscientes.
CUANDO VAYAS A CRUZAR LA CALLE, DEJA EL SMARTPHONE Y… - Recuerda hacerlo sólo por las zonas habilitadas para peatones.
- Pon atención a las señales de tráfico que encuentres en el camino.
- Mira siempre a ambos lados antes de cruzar.
- No te aísles del entorno con los auriculares
EL ESTRÉS Y LA SEGURIDAD VIAL.
El estrés es un problema muy frecuente en la sociedad actual. Cada
vez se exige más de todos nosotros y el ritmo de vida que llevamos se
acelera día tras día. Las consecuencias que esto conlleva pueden llegar a
ser muy graves, ya que el estrés tiene un impacto muy fuerte sobre
nuestro organismo. Las consecuencias del estrés para
la salud son bien conocidas y puede provocar algunos tipos de
enfermedades crónicas (tales como la hipertensión o ciertos trastornos
digestivos). Además, la calidad de vida de las personas que sufren
estrés disminuye de forma muy notable. Sin embargo, son menos conocidas
las repercusiones que tiene este síndrome sobre la seguridad vial, a
pesar de que detrás de muchos accidentes de tráfico hay una persona que se encontraba bajo la influencia del estrés.
Las situaciones de tráfico tienen unas características que las hacen
especialmente favorables para que aparezca el estrés en el conductor.
Por ello, es muy importante que conozcamos qué es lo que puede
provocarte estrés y, sobre todo, qué es lo que puedes hacer para
prevenirlo o manejarlo de forma adecuada.
EL ESTRÉS Y LA CONDUCCIÓN DE VEHÍCULOS
El estrés es algo cada vez más frecuente en nuestras vidas. El
ritmo diario de toda la sociedad se ha acelerado considerablemente, de
modo que son muy distintas las presiones y tensiones a las que te puedes
ver sometido y son cada vez mayores las exigencias sobre tu rendimiento
y tu comportamiento.
Por ejemplo, la
prisa, la sobrecarga de trabajo, la exigencia constante de mantener un
rendimiento elevado, los cambios a nivel profesional (tales como un
ascenso o un despido) o personal (como cambiar de casa o divorciarse),
las aglomeraciones o la elevada densidad de tráfico son sin duda
factores que contribuyen a aumentar el estrés de la mayor parte de los
ciudadanos.
Como
conductor no eres ajeno a este fenómeno. En verdad, la relación que
existe entre el estrés y la conducción de vehículos es doble:
- Por un lado, el estrés que sufres por tus circunstancias vitales va a influir en tu forma de conducir, repercutiendo directamente sobre las tasas de accidentalidad.
- Pero, además, el propio sistema de tráfico contiene muchos elementos que son una fuente de estrés por sí mismos, como por ejemplo, los atascos de camino al trabajo.
En consecuencia, el estrés va a ser algo relativamente frecuente en nuestras ciudades y carreteras. Esto es preocupante, el estrés altera las capacidades necesarias para una conducción segura (especialmente tu comportamiento en el tráfico) y aumenta peligrosamente el riesgo de sufrir un accidente.
Además, no
debes olvidar tampoco que el estrés tiene unas consecuencias graves para
tu salud. Entre estas destacan las enfermedades crónicas derivadas de
una situación de estrés sostenida en el tiempo, que deterioran la calidad de vida y aumentan la probabilidad de muerte de quienes las sufren.
SITUACIONES DE ESTRÉS.
Las
situaciones de tráfico implican con frecuencia un cierto riesgo para la
vida o para la integridad personal de los conductores y de los
pasajeros. En consecuencia, cualquier maniobra peligrosa o incidente
en el tráfico puede desencadenar fácilmente reacciones de defensa,
hostilidad, tensión, agresividad o ansiedad, ya que los conductores
implicados pueden sentirse fácilmente en peligro.
CIRCULAR CON PRISA AL VOLANTE
La presión de tiempo con la que muchos conductores circulamos tiene, al menos, dos efectos relevantes para el estrés y para el tráfico:
- En primer lugar, puede hacer que conduzcas más rápidamente y de forma más hostil, lo que facilita que se produzcan situaciones de conflicto muy estresantes.
- En segundo lugar, la prisa unida a las frecuentes congestiones de tráfico, puede llevarte a experimentar frustración por no llegar a tiempo sin poder hacer nada para evitarlo. Esta situación suele desencadenar una reacción de estrés, facilita las conductas hostiles hacia los otros conductores e incrementa la frecuencia de conflictos en el tráfico.
EL AMBIENTE DEL TRÁFICO PUEDE SER MUY MOLESTO
Muchas situaciones de conducción, especialmente en ciudad, van acompañadas de un elevado nivel de ruido o de una elevada densidad de estímulos (como por ejemplo, la salida de un colegio), lo que facilita las reacciones de estrés.
Además, si
alguna situación exige que prestes atención a más elementos del tráfico
de los que eres capaz de captar (muchos vehículos, semáforos, peatones,
postes de publicidad, señalización horizontal y vertical, etc.), se
puede producir un fenómeno conocido como estrés perceptivo, que te
impedirá captar todos los estímulos, incluidos aquellos necesarios para
una conducción segura.
MUCHAS SITUACIONES SE REPITEN CON DEMASIADA FRECUENCIA
Los elementos estresantes del tráfico (conflictos, congestiones en el tráfico, presión de tiempo, ruidos, etc.) Suelen
producirse de forma habitual. Está demostrado que cuando se presentan
pequeños estresores repetidamente, estos se van acumulando y pueden
acabar por producir con el tiempo una grave reacción de estrés.
En consecuencia, el efecto estresor de cualquier situación de tráfico se puede ver incrementado con el paso del tiempo. Por
ejemplo, ante el atasco de las horas punta de cada mañana, lejos de
acostumbrarte a su repetición día a día, puedes acabar por manifestar
una reacción de estrés muy elevada.
Estas y
otras características del entorno de tráfico hacen que la aparición del
estrés durante la conducción sea bastante frecuente en determinadas
personas. Por ejemplo, algunos colectivos de conductores
profesionales en entornos urbanos experimentan unos niveles de estrés
superiores a la media, lo que tiene como consecuencia distintas
alteraciones en sus funciones físicas y psicológicas, y una mayor
probabilidad de sufrir accidentes.
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