lunes, 26 de octubre de 2015

EL ESTRÉS Y LA SEGURIDAD VIAL.

El estrés es un problema muy frecuente en la sociedad actual. Cada vez se exige más de todos nosotros y el ritmo de vida que llevamos se acelera día tras día. Las consecuencias que esto conlleva pueden llegar a ser muy graves, ya que el estrés tiene un impacto muy fuerte sobre nuestro organismo. Las consecuencias del estrés para la salud  son bien conocidas y puede provocar algunos tipos de enfermedades crónicas (tales como la hipertensión o ciertos trastornos digestivos). Además, la calidad de vida de las personas que sufren estrés disminuye de forma muy notable. Sin embargo, son menos conocidas las repercusiones que tiene este síndrome sobre la seguridad vial, a pesar de que detrás de muchos accidentes de tráfico hay una persona que se encontraba bajo la influencia del estrés. Las situaciones de tráfico tienen unas características que las hacen especialmente favorables para que aparezca el estrés en el conductor. Por ello, es muy importante que conozcamos qué es lo que puede provocarte estrés y, sobre todo, qué es lo que puedes hacer para prevenirlo o manejarlo de forma adecuada.
EL ESTRÉS Y LA CONDUCCIÓN DE VEHÍCULOS 
El estrés es algo cada vez más frecuente en nuestras vidas. El ritmo diario de toda la sociedad se ha acelerado considerablemente, de modo que son muy distintas las presiones y tensiones a las que te puedes ver sometido y son cada vez mayores las exigencias sobre tu rendimiento y tu comportamiento
Por ejemplo, la prisa, la sobrecarga de trabajo, la exigencia constante de mantener un rendimiento elevado, los cambios a nivel profesional (tales como un ascenso o un despido) o personal (como cambiar de casa o divorciarse), las aglomeraciones o la elevada densidad de tráfico son sin duda factores que contribuyen a aumentar el estrés de la mayor parte de los ciudadanos. 
Como conductor no eres ajeno a este fenómeno. En verdad, la relación que existe entre el estrés y la conducción de vehículos es doble: 
  • Por un lado, el estrés que sufres por tus circunstancias vitales va a influir en tu forma de conducir, repercutiendo directamente sobre las tasas de accidentalidad. 
  • Pero, además, el propio sistema de tráfico contiene muchos elementos que son una fuente de estrés por sí mismos, como por ejemplo, los atascos de camino al trabajo. 
En consecuencia, el estrés va a ser algo relativamente frecuente en nuestras ciudades y carreteras. Esto es preocupante, el estrés altera las capacidades necesarias para una conducción segura (especialmente tu comportamiento en el tráfico) y aumenta peligrosamente el riesgo de sufrir un accidente. 
Además, no debes olvidar tampoco que el estrés tiene unas consecuencias graves para tu salud. Entre estas destacan las enfermedades crónicas derivadas de una situación de estrés sostenida en el tiempo, que deterioran la calidad de vida y aumentan la probabilidad de muerte de quienes las sufren.

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